El LOCO

 

-La realidad no existe. En todo caso ¿Qué es lo real? –afirma, necio, un loco ante su siquiátrico galeno.

 

DOCTOR.-A ver a ver, vamos a ver Don. Francisco. ¿Por qué dice usted eso? ¿Acaso niega que estamos hablando usted y yo aquí, realmente?, ¿duda de que esto que hablamos nos sucede y, como sucede es la realidad, nuestra realidad, su realidad y la mía?

 

-Existe el espacio y lo llenamos, llamándolo naturaleza, e igualmente existe el tránsito del tiempo. Ustedes lo llaman el presente? Eso es todo; pero la realidad no existe, ¿cuándo?, ¿de donde?

 

El medico comprendió que con aquel paciente no la tenía fácil para nada. Pero decidió también no dejar que –en la brillantez de su demencia-  rompiera los acotamientos mentales con que cercaba  su locura. Y pensó en como construir estructuras para contener la locura de aquel con su razón. Tras breve silencio le dijo:

 

DOCTOR.- A ver a  ver Don Paco. No enredemos el asunto con falsa filosofía. Usted acepta que existe el espacio y que este  aloja en su existir a  la vida, que en ella toma conciencia y se identifica -por el popular decir- como naturaleza en el espacio. Ahora bien usted, retomando su afirmación de que la realidad no existe, afirma que con el espacio existe el tiempo al que conocemos  como presente. Yo digo que eso es la realidad. En la realidad confluye todo ello. Todo esto conforma lo real.

 

El loco, al aceptar aquello apareció ante si mismo y fue real; pero jamás perdió su locura.