La rueda de silencios

 

La rueda de silencios desenrolla la historia

criando palabras con letras

en respuesta a las dudas.

 

 

Estas letras de palabras se tejen en verbos, vida

que brota conversaciones y acuerdos

                    como civilizaciones.

 

 

Nosotros los hombres somos voces,

testimonios de presentes

substitutos del silencio, hechos voces

                    y enarbolados en historia.

 

 

La sociedad es nuestra capacidad de estado.

Ser es estar.

Y la política

es el arte de poder,  para socialmente estar.

 

 

La cultura es la ruta de encuentro

en la búsqueda

que por el mundo hacemos

de nosotros mismos. La cultura

es una investigación universal

desde individuos

en que concluimos inventándonos.

 

 

La rueda de los silencios se está llenando de voces.

Las voces de nuestras almas se llenan de oscuridad.

 

 

Porque los tiempos del mundo como materia

devoraron la luz universal en poseernos,

y somos sin deseos colectivos ni visión social.

                 

       

La sociedad es la estructura

                       que aportamos todos

integrándonos como potencia actuante

en sociedades-sistemas

              económicos, políticos y culturales.

 

 

La rueda de los silencios llena con voces al alma.

Porque esta alma se quebró en fantasías

                       con la implosión de los sueños.

 

 

Y es que soñar estaba en creernos despiertos.

                                           Despertamos

cuando abrimos la rueda de todos nuestros silencios

y acertamos a escucharnos

                                            en los otros

a nosotros mismos.