NICOLÁS A mi nieto recién
nacido. Llegaste para descubrirme, para renacer la esperanza de mi amor por ti, porque se que existirás en un más allá que en
ti llega a mi transformado esta gloria de estarte viendo
ser
como presente. Descubro en ti una cara insólita
en la que soy impredecible y amo, para en ti convertirme en un futuro -ya ausente de mi- más
vivo en tu persona
hoy diminuta. Eres diferente a cuanto yo supuse. No me cansa
contemplarte. Y admiro la eminencia envuelta en tu figura
y el frágil
reposo que define tu rostro. Me arroban tus ojos que miran si reconocer aquí nada del lugar del
que vienes a vivir. Despiertas en mi el deseo de arroparte con lo mas tierno de mi alma, arrullándote, envolviéndote en el pecho con mi aliento
para descubrirte el mundo, como un acto de amor y apoyo a tu
presencia
y con mi corazón abrazado al tuyo. |