Encuentro
A mi mismo. Encuentro que me esfumo
caminado experiencias idas a
reunirse con todo mi pasado. Este ayer creciente se apodera de mi
cada instante, hasta dejarme sin vida. Originando a otra vida que cargo presintiendo
desde toda mi memoria.
En ella veo acercarse a la muerte. Esto me quita todo interés,
avaricia y esa eterna ansiedad de placer.
Y cada vez soy más y me siento menos. Cada vez me siento menos
esclavo y doy más. ¡He sido! y por ello soy. Y en esto me
sostengo. Lo hecho
ahora
me sustituye y por mi responde. Y se que soy más allá de cuanto pueda venir sin
que esté. Seguiré siendo a pesar de estas grietas de vida
que capturan mis manos a gritos de dolor, débiles, porque el tiempo y mis errores robaron su energía vital
con mis ganas de vivir, porque la desidia finalmente pudo más que mi fortaleza
para hacer, por lograr, a fin de crear, por creer. Ahora se que ya no me fascina pecar, fornicar
todo lo posible, tragar,
ganar y ser el más distinguido de la superficie terrestre. Se que soñar es haber sido, que vivir es ya
pasado y que mi visión de futuro
depende
del más allá. |