|
¿Qué eres para mi?
a Rosario. Eres un espectro no previsto que llegó mirarme
eternamente. Me clavaste la atención como una daga
milenaria, en la frente, para cercar todas mis circunstancia mirándome,
hasta ocluirme. Ya no me mires más amada, porque me aniquilas. Subyaces, cual fuente extraordinaria y trepidante piel de cuanto pienso y siento, en este continuo acto de vivir por
ti. Cuando pienso en mi mismo te imagino a ti, y en ti me veo y solo deseo
hacer por ti. Eres un espectro no previsto que se ha
apoderado de mi, fijamente, haciéndome ser por ti, para que me pienses y hagas sentimiento. Para crecer madurándote a ti y recordar haber vivido por mirarte envejecer.. |