Algo

 

Todo lo que llevo a cuestas  recorrido,

-        hecho malo como bueno,

       tanto por mi como para otros,-

lo almaceno en algo extensivo acumulable

                   que cosecha todos mi pasados.

 

 

Todo los hechos de sesenta años de acciones

se me hacen  montón de aconteceres

                                    a  comprender,

que me crecen por dentro en busca de luz

                              y extienden ese algo.

 

Por ese algo luchamos para encontrarnos a nosotros mismos.

 

       Antes de morir  nos juzga ese algo.

 

 

La conciencia es la conquista crítica del justo y sano

                                               en uso de la mente.

Es la vía que nos conduce al remordimiento o a la luz.

 

Moisés  nos enseña que perdimos el paraíso tentados por el saber.

Se nos condena es vivir la experiencia del mundo y a rescatarnos de él.

El fruto de la experiencia de vivir el mundo es ser concientes de él.

La vida del mundo es el árbol del bien y el mal al que nos trae la sierpe

y del que nos rescata la conciencia crítica del ser y la vida mundana.

Esta es una víbora cuyo caminar de tiempo nos deja su huella,

 como un rescate de la escapada vida

                            llamado conciencia humana.

 

 

Por nacer caímos en un estado del cual la conciencia nos rescata.

La conciencia nos revela ante nosotros mismos, explica lo real

y nos fotografía más allá de nuestra personal voluntad o identidades.

 

Así que desde que nacemos

                              crecimos extendiendo el mundo de ideas

                                                                             en nosotros.

Con la sabiduría nos rescatamos del mundo por el arte de ser

en conciencia. Echa conciencia

encontramos  la libertad espiritual

                    que buscamos por toda la vida.