El arte de dar

 

                          a Mariano Palacios

 

 

Dar es realizar al amor

en la suprema cualidad

               del acto de existir.

 

 

Un hogar es el resumen de dos que se educan en el arte de dar.

 

 

Dar

es como ayudar a Dios

en su compromiso de proveer a todos los hermanos hombres.

 

 

Dar es la consecuencia de entendernos y apoyarnos con amor.

 

 

Dar es la prueba irrefutable de poder y  hacer,

es el poder de realizar el acto de ceder algo a favor de otro.

 

Quien nada tiene es porque lo sabe y lo dio todo;

o bien es un desheredado desde los padres que tuvo.

Ellos lo determinaron en  capacidad y en la idea de su persona

                                                                   para ser y tener o no.

                                                           

A quien nada tiene lo desheredó el sistema

pues le negó el  poder de hacer y saber que implica tener;

esto como ante  de la vida

                                            y en honor a si mismo.

 

Aunque el capitalismo sea amoral al sistema no le queda  no serlo,

en tanto que el método  político del sistema es laboral

                        e implica una ética de acción, amén de una técnica.

 

Lo que  eleva la calidad del trabajo en si

son el esfuerzo honesto y cierta calidad de Alma

                                                    en el arte de dar,

                                                                         

pues crea esa productividad que administra a su favor el capital

                                 para hacer su dinero.

 

El sistema viene, siempre, -cual método de vida-,

                              a expresar todo lo hecho en capital;

¡dando frutos al esfuerzo entregado

y a la eficiencia productiva bien  administrada

                          para determinarse a si mismo en el éxito económico!

 

¿Quién genera el capital que mueve al mundo?:

¡El sistema!; (quien ciertamente no es un ogro),

                                                    el sistema junto

con las formas de identidad política vigentes,

son quienes nos educaron y capacitan,

                                    o bien quienes nos desheredan.

 

Nos condena al deshonor el no poder hacerla para vivir,

a soportar la arrogancia social de los exitosos del sistema

             -cuyo éxito yo pago con mi consumo en pobreza-

y que mantienen su poder sobre nuestra colectiva desgracia

                                                      al no saber hacerla para vivir...

 

Los desheredados exigen el rescate de la sabiduría, sobre el poder,

acogiéndose   el hecho de que el sistema es posible

por cuanto lo hace  posible una moral laboral de los que lo hacemos trabajando

              cada uno y todos, para cobrar y comprar

sacando dinero de nuestra la calidad  competitiva

                                             que le damos a cada empresa.

La empresa, como célula del sistema

debe comprender el deber moral de retribuirnos.

 

Las empresas cumplen éticamente ante la Historia

y ante el sistema moral que debe regir las relaciones humanas

con el justo pago del salario: es un dando y dando social.

 

Dar

resulta de otorgar su lugar a cada quien,

            respetando la sabiduría que nos da la vida

y repartiendo el poder que juntemos  en favor de cada cual al que damos.

 

Con dar ejercemos un acto histórico y creamos un estímulo.

Damos por aceptar el acto de ayuda como compromiso.

Ceder es llenarse de sabiduría

           en la comprensión de cada uno

para dar cada cual ante el compromiso histórico.

 

Dar es ayudar a Dios a construir la humanidad con nuestro compromiso histórico.

¡Al descubrirlo es que ejercemos el acto de dar!