SIN TELARES

SE ENCUENTRAN LAS ESTRELLAS

 

 

Sin telares se encuentran las estrellas,

sin redes ni ausencias...en la nada.

 

¿Por qué teclear el tiempo

si el tiempo nos devora?

 

¿Vale la pena concluir por empezar

de nuevo de la nada,

tras siglos de estrellarnos en nosotros mismos?

 

Mas vale cazar,

desintegrar la nada

para entorpecer el discurso

                           del tiempo

y generar del todo

a nosotros mismos.

Es como la entrega

de otros a hacernos, silencios.

 

Silencios que nos dan y dicen

porque nos revelan,

            al ya  no venir,

                      al no suponer pensar,

al no volver a mirarnos. Y todo

para transportarnos a ser otros;

porque irnos es como presentarnos,

ser transportados a rehacernos,

llevados a ser todo en otro.