Es que venimos a soñar que somos

 

Porque la vida es un sueño

         del que desperté un instante

sin cuerpo a vivir.

 

 

Y comprendí que vivir es caer prisionero,

del mundo y del tiempo... del hombre mismo;

vivir es venir a pagar con dolores y esfuerzo

el capricho de querer ser individual ante el todo.

 

 

Así que se vive como un pago y en pro de una conquista.

Fincada esta como meta suprema de la vida

en buscar con la armonía restablecer la totalidad;

la que habrá de hacernos libres por el arte de dar.

 

 

Y es

porque la vida es un sueño que deseamos tener

 que permanecemos soñando mientras vivimos

                                      que estamos despiertos.

 

 

Y nos vanagloriamos de la ciencia y de los productos

nacidos de nuestros descubrimientos de la naturaleza.

Y nos construimos una cárcel con nuestras necesidades;

para llamarla realidad y vendernos a ella como esclavos.

 

 

Entonces es que sepultamos en inerte fe

                 a ese lugar-ente 

                 con el que solo nuestro sueños

nos reconectan; ¡como verdad!

 

 

Verdad perdida bajo ideas y conceptos,

donde la economía y el nacionalismos

son las identidades que gobiernan

nuestras almas y conciencias

                            egocéntrico-liberales.