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APRENDER NO TIENE TIEMPO. Aprender no tiene tiempo, momento, ni jamás es tarde
porque se vive para aprender.
Por cuanto aprendí a
estas alturas
de tanto vivir, siento, vivo y actuó muy diferente a como viviera, actué y sentía siendo joven o dizque adulto. Y es que hay que poner en práctica todas las enseñanzas de la experiencia de
vivir, debemos aceptar que nada es fortuito o
intrascendente, que cada instante es una totalidad irrepetible
que transcurre llevándonos. Hoy aprendí a ser otro de cuantos fui antaño. En cama de cenizas me encuentro otro a mi
mismo. Y me envuelvo la vida como una red de instantes
y gozos. Secuestrando en unidades de instantes cada
acontecer
para mutarlo en suceso. Me educa la vida. Gozo el instante y transformo el recuerdo
del dolor
en enseñanzas, del fracaso en aprendizaje. |