El mundo,

la vida

y la necesidad de tener idea

                                  de nosotros mismos,

determinan la existencia de lo que llamamos

                                     nuestra personalidad.

 

Y esta personalidad es artilugio mental

que funciona acomodando deseos con valores,

                dentro de criterios de vida 

                                  y  conforme a conveniencias

por

las

que nos identificamos:

 

Yo me identifico con esto,             ,

          hago ideales y   me  propongo

y  lucho por ello.

Ello me  i d e n t i f i c a .

 

 

La personalidad humana

es una estructura mental

           que

por propia voluntad

nos tejemos y determinamos

                              para vivir y tener.

 

La personalidad es la auto determinación de cuanto nos proponemos,

de aquello que nos pensamos de nosotros mismo

por cuanto a lo que aprendimos a saber y sufrir de vida.

La personalidad es la red

                  de nuestras cíclicas raíces e identidades,

todas ellas ramas hijas de razones, del criterio

hecho conciencia de la vida,

               sabiduría

sobre las experiencias de estar vivos.

 

La rola del mundo

es neta de identidades que se enrollan por nuestras vidas

en visiones por las que nos pensarnos,

en reflejo interior a cuanto nos está pasando, enrollándonos

en la rola

y a la atmósfera de la pequeñez

de suponer ser lo que nos pensamos

por lo que nos pasa o pasó en el mundo.