|
Viejo A Luís E. Prieto
Esto que me lleva a morir es todo cuanto dejo de hacer; y lo hago por sentirme viejo.
Es que me negué a forjar el futuro al no ejercer la esperanza, al dejar de ejercitarme ni actuar pro, es que me negué a luchar mirando al mundo como premio y no como conquista, ¡eso es lo que me envejece por propia decisión!
Delimité mi persona y corrompí mi carácter al negarme un futuro Cambié mi actitud ante la vida al dejar de recrearme continuamente por el propósito y la conveniencia de un mañana.
Ahora lucho a cada instante contra mis achaques sabiendo que sufro las consecuencias de presentes hechos, ya memoria de mis actos.
¿Cómo es que dejé de sembrar con mis actos, pensándome cobrador de futuros al acometer mis actos, comí y devoré existir de los acontecimientos en hechos testimonio; convencido de mi ego fui por el mundo creyéndole mi cosecha. Recordarlo ahora me pesa.
¿Cuando es que empecé a afrontar los cobros que hoy demanda todo mi pasado?
Deje de creer en mi, de estirarme y luchar por alcanzar, de desear ir mas allá, de proponerme el optimismo y el valor por el deber y la toma de conciencia, para dedicarme a la queja, apoltronado en mentalidades escleróticas de mi ego y adoptando un carácter quejoso, gruñón, sabiondo joditivo y auto victimizado.
Esto es que en ese instante me hice viejo cada día a ahora Por mi cobardía, porque troqué lo hozado por indecisiones y dudas.
Me anquilosé en lo que me dio por pensarme a mi mismo. No supe romper con mis propias ideas, liberándome de todas mis máscaras y espejos, debilidad y errores, experiencia de los años de vivir, no maduré los traumas, complejos y mentalidades por lo que me arrollaron las diversas épocas de la historia.
No supe descubrir como alma cuanto soy en el espíritu, creciéndome en él, ni conduje todos mis conocimiento a la sabiduría, alcanzando criterio de la comprensión humana y el saber del mundo.
No crecí espiritualmente en igual medida a como mi cuerpo envejeció. Y la vida paso mi cuerpo como por el de todo ser vivo.
El hecho de enfrentar mi cercana muerte me hace mas viejo, me desespera y me lleva a la apatía y la inacción. |