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El Hombre Social Global
Mirad la majestad de los mares que extiendes sus amplias velas atrapándonos celestialmente a nacer para recrearnos tierra. Es un cárcel marina formada de sangre de gotas de tiempo que se piensan presentes a si mismas para ser pasado, conciencia de hechos convertidos en razón, recuerdos y luz.
Presente a presente en conciencia creamos criterio, de recuerdos valores, con los que nos proponemos en ontológica angustia como identidad crítica y credo del mundo, con propósitos e ideales reales.
Esto es espíritu de conquista, existencia requerida, supervivencia y fundamento de nuestra razón en hechos positivos pro nosotros mismos; productos del anhelo y la necesidad, de la valoración critica y la conquista.
Y somos, no obstante a ser un Todo en el mundo, por nuestra propia razón, confabulándonos por el provecho, por requerir y afán de medrar ante el mundo. Somos para sobrevivir, ganar y obtener; por precisar hacerlo a fin de sobre vivir, para existir del laborar pro sustento y conquista personal.
La familia es un territorio conquistado que genera consumo, reglas e independencia. Es estado social del hombre en un auto impuesto a fin de ser por reproducirnos con objetivos comunes.
Somos del mundo porque precisamos conquistarlo para estar en él o prosperar. El estado interior con visión liberal individualista nos conquista por que deseamos poseer para poder ser y socialmente influir. Esto es así. Y, no obstante, no se puede vivir sin aprender a re conquistarnos espiritualmente, para recuperar lo perdido al nacer y alcanzar espíritu antes de morir; cobrando así lo sembrado con la buena acción y el uso de la mente no liberal individualista.
Preciso es alimentarnos de conocimiento y obras trascendentes, para elevar la efectividad de nuestro rescate y ser libres; como logro del esfuerzo por ir mas allá de uno mismo. El ego hombre debe aprender con los hechos de vida a desprenderse de si mismo.
Mirad la fatua majestad de los mares enredados en nuestras mentes cósmicas, ved como es que nos identificamos con ídolos y gozos virtuales sin valores espiritualmente enriquecedores ni premios reales, pensándonos suponiendo ser las ideas de lo que tan solo pretendemos; ideas con las que por identificarnos nos creemos y postulamos nuestro ser.
Y somos seres creados por los medios de falsos héroes e ídolos, hijos de sueños y deseos para determinarnos por logros del mundo que nos desarrollan como mentalidades en edificios de consumo, satisfactores, ideologías “personales” inconsistentes con los propósitos vitales del Hombre Total que somos.
Pero aún y así somos sangre fragmentada del cielo que nació a vivir a presentes. Crecemos conforme a lo que hacemos y actuamos conformando credos; y del conocimiento hacemos saber, ciencia de la experiencia a la cual llamamos conciencia y ordenamos como cultura universal. En escuelas la transformamos en carreras y profesiones para extendernos en trabajos de egos ansiosos de poseer, ávidos de triunfo en pos del cual nos lanzamos abanderados por el liberalismo.
Y en ello está que nos perdemos entre infinitas gotas de voces sin luz, sin esa luz que el tiempo siembra en la sustancia como realidad andante, entre desiciones hechas historia de historias de millones y millones de personas del Hombre Social Global. |