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Música Apenas me introduzco en este tu
universo, en el cual me desvanezco de mi y me re encuentro otro;
hecho en
hacerme
un concierto sonidos de ti; para
ahí aprender a expresarme por la sabiduría del
acorde y la armonía. ¿Dios Santo cómo podré contagiar estas reglas-cualidades de la música
a las
sociedades humanas? Y ya me despierto de mi, haciéndote a ti por ser tuyo, extasiado
por tu ejecución, perdido delirante en tu inmensidad y ahíto del placer implacable de realizarme en ti
¡ya! ¡y olvidándolo todo! ¡Cuantas cosas involucra esto que con matemática sorpresa llamamos música! Simple vocablo que implica un análisis y es una
propuesta
sonora de la
realidad, notada. Amada, ahora que soy tuyo, porque solo siéndolo es que me alimento y gozo, no me explico como por 59 años, los primeros de mi vida, no te
descubrí. Tocarte es mi delirio, tu ausencia mi agonía. Realizarme en ti
manejándome como instrumento o tocando otro
es como mejor me encuentro; ¡henchido de ti! Te amo por que me has trocado en
instrumento y en ejecutante de tu
sacro oficio de crecer. Has hecho un instrumento de mi mismo y estoy
aprendiendo a manejarme tanto entonando canciones como instrumento como
actuando también como el ejecutante de
otros… Por que me sé tu instrumento
estoy aprendiendo a tocarme a mi mismo. Actuando tus sonidos es que encuentro ese infinito al que pertenecemos todos y
pienso en que somos uno. Y lo mismo experimento al tocarte como flauta, clarinete, saxofón o a mi propio cuerpo. |