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La flauta ¿Qué más ciencia que el arte excelso de tocar la flauta? ¿Qué otro sonido sino la verdad de los sentimientos que hace
música? ¿Qué mejor deleite que aprender a tocar la flauta? Porque para tocar la
flauta requerimos dominar la paciencia, soplando hasta que la intuición nos acerque al juglaresco
misterio virtud del
cual la ciencia se torna en música desde nuestras entrañas. Porque para aprender a
tocar la flauta debemos
conectar nuestro interior con el aire y este contra un filo, una entrada oval, un mini recipiente rebotante modular, lanzándolo con alto desempeño a dedos mágicos,
hilanderos de notas y silencios para hablar con melodías de una realidad que habla
de sueños. Aprender es siempre estimulante y nutricio, constructor interno, pero aprender a sonar la flauta es el arte de introducirse en uno
mismo creando desde la
superficie total de los pulmones un mundo de exquisitez sonora que se expresa
desde el fondo del alma. Yo voy aprender a tocar la flauta para introducirme en mi mismo, para sacar todas mis emociones, silbando para vaciarme de mi transformado en sonido, para viajar como vibración expansiva, por el infinito espacio. |