COBARDÍA

 

Y me vi de pronto

- en un insospechado recodo de la senda -

reflejado en el profundo abismo de sus ansias

y quise hundirme dejando la piel a la inclemencia

en la feliz promesa rediviva.

Hacia ella corrieron desbocados mis sentidos

mis ojos se aferraron a sus ojos

y se lleno de su luz mi firmamento

su voz opacó mi voz de soledades

y anheló íntegro mi ser

la densa propuesta de su cuerpo.

Pero...

cobarde detuve mis impulsos

- decliné la felicidad presentida en sus caricias -

y con un convencional adiós de circunstancias

la dejé partir...