OLVIDO
Se nos fue el amor...
qué frágil la celda donde lo teníamos -
y nos quedamos vacíos
de pronto irreconocibles
sin la magia que nos transparentaba
desconcertados en la conciencia
de lo que expresamos a ciertas horas
en el lenguaje prolijo del agotarse a mansalva
cuando éramos solo tacto y gemido.
Y todo cupo en dos maletas
- hasta la memoria -
pero - a pesar de la displicencia -
queda disperso por allí
un melancólico nosequé
que acongoja la piel
a ciertas horas.