SOLO SÉ

Solo sé

que mides setenta y dos besos

de los pies a la cabeza

y que cabes en el cuenco de mis manos

cada vez que lo deseas.

Solo sé

que navegué en tu boca

piel adentro

con el eco de tu risa

-libre al viento-

vibrando en la memoria

y en los ojos

la ancha dimensión de tus promesas.

Solo sé

de la complicidad del rojo acacial

con tus inopinados vuelos hacia mi pensamiento

que de tus manos fluye la caricia 

que me desestabiliza

y de tu piel 

la señal que detiene mis relojes.

Solo sé

que tu intensidad ocupa un espacio

en mis prioridades

y que me niego aprender a vivir sin ella.

Solo sé

que soy

cuando somos.