LO QUE DEJAS NO SE ENCUENTRA

 

¡No es posible encontrar lo que se deja! Así sepas dónde. Con quién. Cuándo. Cómo. No hay forma de encontrar lo que se deja. Si dejas. No encontrarás. No es que se pierda. Sabrás siempre lo que dejas. Y esa será tu condena. Estar seguro de lo que dejas. Que está allí. Que sí. Que ese es. Que nadie podrá cambiarlo de lugar. Pero no podrás encontrarlo. Así que nada dejes. Llévalo todo siempre contigo. Para siempre. Por siempre. Nunca, nunca, nunca dejes nada, nada, nada. Cárgalo todo contigo. Para que jamás tengas nada, nada, nada que encontrar hacia atrás. Si te vas, llévatelo todo. Todo. Todo. Puesto. Encima. Hasta la lluvia llévatela puesta cuando te marches. Llévate el amanecer y llévate el ocaso. A fuego lento reduce el mediodía. Y con fina red atrapa los atardeceres.  ¡Y llévatelos! Colgados. Guindando. A la banderola. Puestos. Sobrepuestos. Cúbrete con cada imagen. Con cada sonido. Disuelve la tarde. Envuelve la noche. Empaca la luz. Precíntalo todo. Todo. Todo. Grado. Meridiano. Cotangente. Musgo. Norte. Nivel. Plenilunio. Estrella fugaz. Que nada se te quede. Échate al hombro fragancia y viento. Y espacio. Sitio. Esquina. Convergencia. Intersección. Cita. Punto exacto. Comparación. Símil. Interrogante. Respuesta. Sortilegio. Y la esfera. El minutero. La ilusión. Lo finito de los números romanos. Los raíles. El celofán. Constelaciones. La ingenuidad para esperar lo que no llegará jamás, no te atrevas a dejarla. Nada, nada, nada dejes. Nombre. Grito. Estación. Copa. Piedra. Estatura. Trampa. Promesa. Cosa. Precio. Nomenclatura. Vino. Discurso. Alfiler. Murmullo. Pensamiento. Pétalo. Registro. Goteo. Marca. Mancha. Señal. Estela. Fachada. Mirada. Promesa. Picardía. Pincha. Pincha. Pincha. Recoge. Recoge. Recoge. Tómate tu calma. Minuciosamente. Revisa. Repasa. Coteja. Chequea. Despacio. Despacio. Despacio. Palmo a palmo. A palmo. A palmo. De cuadrado a redondo. De lo largo a lo ancho. En punto de cruz. De arriba hacia abajo. Atrás. Adelante. Y las viceversas que sean necesarias. Revísalo todo. Prolijamente. Quirúrgicamente. Religiosamente. Nada dejes. Hilacha. Remiendo. Zurcido. Arco iris doble. Con éste mucha precaución. Pliégalo fervorosamente como relicario. Recoge el llanto que hubieras vertido. Suele ser convincente el llanto reciclado. El llanto estrangulado tráetelo también. Y las madrugadas. No dejes ninguna. ¡Ninguna! Y aquello que no pudo ser, empácalo al vacío. Recolecta con pinzas de mostrar errores, cada traspiés. Caída. Tropiezo. Vacilaciones. Amores quebrados. Fragmentos de envidias. Latidos. Retazos de iras. Traiciones. Despechos. Y consentimientos. No olvides deseos. Fiebres. Gemidos. Ni sudores fríos. Tampoco desamparos. Y mucho menos  nudos en la garganta. Empácalo. Etiquétalo. Féchalo. Certifícalo. Inventaríalo. Todo. Todo. Todo. Despega tu sombra de cada vereda, de cada sendero, de cada esperar. Te hará mucha falta sí la soledad. Congela al seco el amor vedado y en ánfora térmica archívalo con severo rótulo de jamás abrir. Que tal como el vino se torna vinagre. Embálalo todo. Bien asegurado. Meticulosamente. Paciencia. Paciencia. Paciencia. Que la prisa es prisa solo cuando deja. Y más pesa lo que se deja que lo que se lleva. Porque nunca, nunca, nunca nadie, nadie, nadie encuentra lo que deja. Y cómo estorba lo que se deja. Cómo distorsiona. Crece. Distrae. Frustra. Entorpece. Minimiza presentes. Impide disfrutes. Ocupa futuro. Y memoria. Y lugar. Y trecho. Y abrazos. Cómo se pierde con lo que se deja, el tiempo. Y los sueños. Cuando se deja, pierdes los sueños de soñar soñando en lo que se deja. Y sueñas que te sueñas en el sueño mostrándole al sueño lo que dejas. Y el sueño no lo encuentra. No porque no esté en los sueños. Allí está. Estático. Mayestático. No lo encuentra el sueño, simplemente, porque no es posible, no es posible, no es posible encontrar lo que se deja. Ni en los sueños. ¡Ni en los sueños! Te condenas a vivir en agonía y a morir desolado cuando te atreves a marchar dejando. Solo puedes dejar la puerta a tu espalda. Cerrada. Con doble pestillo. Tranca. Aldaba. Candado. Pasador. Sellada. Soldada. Blindada. Inexpugnable. Roca. Porque puerta, solo es puerta si dejas