NO RENUNCIO

 

No renuncio

aunque la vida me lo cobre con vida

no renuncio

a la inmensidad que el nosotros

nos ofrenda

ni al vivir contagiado de tu piel

impregnado del amor que me destilas.

No renuncio

aunque me disuelva en pena ajena

no renuncio

al desesperado sobresalto epitelial

de los encuentros

ni a la pasión que tus ojos

-en destello ámbar -

me dedican

en el plural instante de la resurrección

No renuncio

aunque vea bardas de vecinos arder

no renuncio

a navegar en tu sudor

por tus rincones

ni a quedarme dormido entre tus sueños

ni a despertar inmerso entre tus sienes.

No renuncio

Aunque me convierta en consecuencia

No renuncio.