ANOCHE

 

Anoche

perdimos la cabeza

y en ambos nos hundimos

sudando amor insumiso

extraviadas las manos

desgastados los labios

dislocado el exceso

convocados los sentidos

la humedad conmovida
absorbida la piel

exprimiendo la sed hasta el exhausto

agotando la soledad hasta secarla

Anoche

¡por fin!

perdimos la cabeza.