ELLA ES MI MUJER
Ella es mi mujer
y digo mía
porque me costó toda mi poesía
y una cuantiosa ternura larga
asegurada a todo riesgo
por mutua necesidad.
En ella invierto cada día
de mi vida corriente
y cada noche deposito en sus haberes
toda la productividad de mis sentidos.
Son para ella las utilidades
de mi pensamiento
y el amor
en su cuenta con devoción ahorro.
Y a pesar de que pródigamente
me despilfarro en ella
más enamorado me hago cada día.
Ella es mi mujer
y digo mía
porque a sus valores
he apostado
mis
acciones.