LLAMA Y HUMAREDA


Anoche fueron palabras
resueltas cual pronunciadas
con toda satisfacción,
brotaron con nuestras voces
para la conversación,
que,
de forma inesperada surgió,
nos energizó.

Sentí tu acento en mi oído,
para quedar conmovido,
casi sin respiración,
poseído
del magnetismo que exibes
con gracia, modales y colorido;
ay… tu amorosa intención.

Anoche fueron palabras
de apasionante emoción;
tu beso de despedida
me hizo perder la razón.

Fuiste llama y humareda
en torno a mi corazón,
diste refugio a mi alma,
calor, fuerza e ilusión, 
por eso te dejo en verso
la letra de esta canción
con las ganas de otro beso,
delirio y mi devoción
hacia ti.