LLAMAS

Como la musa,
se filtra con sigilo
y repentina inocencia.

Poco a poco se apodera
de mi sombra e impaciencia
que, en silencio, acurrucadas...
ven y cuentan pasar llamas...
empujadas por el viento de su verso;
femenino, tierno, en flor.

Fuego en vivo de palabras
recortadas
de un arbusto misterioso, en la distancia
o, en honestas circustancias
de la imaginación.