BAILAR CON ELLA

Cuando el alma se sosiega
y la noche es solo
noche.

Cuando el aire se congela
y mi aliento se revela
con desdén para explotar.

Cuando la luna de plata es redonda;
y se ve su luz brillar
a través de gruesa manta
sobre un firmamento azul,
cierro los ojos
y respiro
suavemente
en el telar de su compostura.

Intensamente
escucho la música de su sigilo,
melodiosas notas de afecto,
que, me hace posar atento
mientras espero el turno para
bailar con ella:
lento
y mimosamente apegado
a su sonrisa.

Así,
busco refugio en el pensamiento,
mientras ignoro el porqué.
me ciega el deseo de seguir bailando
en la pista de nuestro verso.

Celestial,
mágico momento
bajo un cielo de miradas,
incoscientemente nos abrazamos
y se me va
la vista en el espacio,
cuando el alma se sosiega
y la noche es solo
noche.
Cuando me pongo a
bailar con ella.