VERSOS BLANCOS


A través de la ventana
miraba
con ansiedad,
quizás algo emocionado,
como queriendo soñar.

La repentina nevada
se dejaba caer…
y acariciar por mis ojos,
degustándose de ver
versos blancos,
en los copos;
una… otra y otra vez.

Cubrían de prisa el suelo
y mi alma de placer,
no sentía
frío,
me podía estremecer
entre el silencio diáfano.
de esta hoja de papel;
y la mirada en el cielo
con la imagen de su ser.