NUBES Y SUEÑOS

En silencio,
miraba hacia el firmamento,
mientras la tarde moría
entre sombras pronunciadas
en un plano de esperanzas,
superficie horizontal.

En silencio,
las horas volaban sobre un eje vertical.

La noche venía
cargada de nubes y sueños.

La luna,
tras una cortina de celos,
se asomaba misteriosa y pálida,
como sin falta de genio
y sólo a medias.

Un lucero que brillaba
a dos cuartas de su altar,
se burlaba
de ella.

Hacía guiños, muecas,
yo, no le quise mirar,
por eso hice este verso:
para a la luna cantar
y decirla a toda rima,
que.
me gustan sus modales
aun si no quiere brillar
para mí.