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Crear y dejar
crear Debo andar con
el viento y el agua, abrir ventanas, echar abajo puertas, romper muros,
iluminar rincones. Abrir brechas. Dar con el camino. La nuestra es una época
para cruzar barreras, para borrar antiguas categorías, para exploraciones. El
método de nuestro tiempo consiste en usar no uno, sino múltiples modelos de
exploración. Dar oportunidad justa a la creatividad es asunto de vida o
muerte para cualquier sociedad. Apertura significa ausencia de rigidez,
permeabilidad en los límites de los conceptos, creencias, percepciones e
hipótesis. Antes que los cautelosos y prudentes, los individuos con
inclinación al riesgo, se destacan por una mayor flexibilidad de pensamiento
y amplitud de opiniones. La contradicción es el arma de la verdad, la sal del
pensamiento. Donde no hay tensión, no hay historia. La tensión entre los que
deben defender ciertas normas, opiniones y valores, y los que luchan por
otras nuevas, es el resultado sobre el que descansa la evolución de la
sociedad. Creatividad es hacer caber a Dios en un dedal, al Sol en el ojo
de una hormiga o al mar en los labios de una perla. Es la capacidad de
desestructurar la realidad y reestructurarla en formas nuevas. De producir
significados por medio de una síntesis. Actuar antes que estorbar. Crear y dejar crear. "Aprender
a pensar: en nuestras escuelas se ha perdido completamente la noción de
ello. Hasta en las universidades, hasta entre los sabios de la filosofía, la
lógica en cuanto teoría, práctica y oficio, empieza a desaparecer." Esto
pensaba Nietzsche. Nosotros, en cambio: Aprender a crear. Aprender a
imaginar. Éste, hoy más que nunca, nuestro reto. Nunca más pronta, urgente y
necesaria la imaginación que ante la necesidad. Educar es hoy más
que nunca inseparable de educar en creatividad.
Crear es hacer algo personal, nuevo y
valioso, por modesto que sea. No pierdas el tiempo enjuiciando a los demás.
Dedícate a tu propia obra creadora. Evita los pretextos paralizantes. En toda situación hay que ver lo
mejor que se puede hacer. Los momentos
más felices son aquellos en que se realiza algo valioso de acuerdo con las
tendencias más hondas, nobles, personales. Sé tú “mismo”. Contribuye a que haya un clima de creación en torno tuyo. Deja que
los demás también sean ellos “mismos”, personalmente creadores. Reconocer y estimular la expresión de los valores que cada cual
prefiere, ése el camino para que todos
se sientan creadores. Y para que se acepten unos a otros. El mundo está lleno de posibilidades aún no realizadas. Busca las
mejores, las más adecuadas a tu situación y esfuérzate en encarnarlas en la
realidad de tu vida. La creación es un
gesto de donación generosa. Enriquece tu propio ser, enriqueciendo lo que te
circunda. La autenticidad de
la vida se
logra en los
momentos de creación, nunca por la pasividad, el lamento o la
destrucción. Crear y recrear la vida de los demás es el secreto de la
verdadera juventud. Renuévate cada día. Rompe la rutina. Deja una huella
distinta e innovadora. Piensa que todo puede hacerse mejor. (Ricardo Marín). |