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De antología
Yo soy yo y mi circunstancia. (José Ortega y Gasset). Soy
una parte de todo aquello que he encontrado en mi camino. (Alfred Tennyson).
Soy el dueño de mi destino; el capitán de mi alma. (William Ernest Henley). Sólo sé que no sé nada. (Sócrates). Siempre seré el futuro Nobel.
Debe ser una tradición escandinava. (Jorge Luis Borges). Sé que la poesía es imprescindible, pero
no sé para qué. (Jean Cocteau). No sé si Dios existe, pero si existe, sé que
no le va a molestar mi duda. (Mario Benedetti). No sé quién fue mi
abuelo; me importa mucho más saber quién será su nieto. (Abraham Lincoln). No
me encuentro a mí mismo cuando más me busco. Me encuentro por sorpresa cuando
menos lo espero. (Michel de Montaigne). No digo todo, mas pinto todo. (Pablo
Picasso). No cito a los demás más que para expresar mejor mi pensamiento.
(Michel de Montaigne). Necesito compañeros, pero compañeros vivos; no muertos
y cadáveres que tenga que llevar a cuestas para donde vaya. (Nietzsche). Yo
nací un día que Dios estuvo enfermo. (César Vallejo). He preferido hablar de
cosas imposibles porque de lo posible se sabe demasiado. (Silvio Rodríguez).
En todos los libros acostumbro a leer el prefacio, porque a veces suele ser
lo mejor de la obra. (Fernán Caballero). Creo bastante en la suerte. Y he
constatado que, cuanto más duro trabaje, más suerte tengo. (Thomas
Jefferson). Yo creía que la ruta pasaba por el hombre, y que de allí tenía
que salir el destino. (Pablo Neruda). Amo a aquél que desea lo imposible. (Johann Wolfang von Goethe). Nunca releo mis libros, porque me da miedo. (Gabriel García
Márquez). He preferido estudiar los libros que a los hombres. (Francis
Bacon). Cada uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras.
(Proverbio árabe). Uno sólo tiene lo que puede dar. (Carmen Martín Gaite).
Sin oscuridad no habría sueños. (Karla Kuban). La verdad es hija del tiempo,
no de la autoridad. (Francis Bacon). Somos nuestra memoria, somos ese
quimérico museo de formas inconstantes, ese montón de espejos rotos. (Jorge Luis Borges). Al mirar hacia atrás, el crítico ve la sombra de un eunuco.
¿Quién sería crítico si pudiera ser escritor? (George Steiner). ¿Por qué te
tienes que conformar con ser luciérnaga pudiendo ser estrella? (Anónimo). No
se trata de ser el primero, sino de llegar con todos y a tiempo. (León
Felipe). Yo encañono, tú encañonas, él encañona, nosotros encañonamos,
vosotros encañonáis, ellos encañonan… en tanto de los cielos baja la mortaja,
deslumbrando los tránsitos finales.
(Pablo Mora). http://www.poesia.org
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