NUBE DE TABACO

 

                 

Nada sabes del sol cuando los amigos

te abrazan con la sonrisa en los labios.

 

En todas las ciudades habrá un mesón

donde tu apoyarás tus codos en invierno.

 

Las calles son como gacelas

de circo a la hora del crepúsculo.

 

Por esto tú debes  perdurar

en una nube de tabaco.

 

Serás feliz en la quietud de un instante,

aunque en realidad sólo halles sombras

en un espejo deformado.

 

No mereces desvivirte si la alegría

que te ofrecen tus amigos es sincera.

 

Tienes un camino frente a ti: convencerte

de que la risa es el preámbulo en la fábula,

 

después podrás hallar en otro espacio

otra ciudad en la que el sol

busque tu rostro primigenio,

 

pero aún no es el momento, ten paciencia.