Anhelos cansados

Arráncame de este duro banco

en el que apoltronado yazgo.

Dame viva vida de tus labios.

Toma mis anhelos cansados,

apura las gotas de este vino

del que en mi boca te sirvo.

Vida me pesa, y tan ligera

pasa a tu lado como promesa

de absorber vinos, vidas llenas.

Limitado en un segundo, eterna

de airados deseos mi pecho llenas.

Corto mi respiración,

te miro.

¡Ojos que brillan

plenos

de estrellas!