Brasa

Calor,

fuego sin llama,

brisa en mi oído,

brasa.

Al caer estrellas sobre tus ojos,

arranco de mi boca

un diamante escondido

y mi furia no te sorprende.

Revolución

de los sentidos,

deseo,

grito irreprimible

ansía airado,

duerme sepulto bajo cenizas

que serán levantadas por el aire de la mañana.

Cada

pavesa

encendida

dibuja de nuevo

tu nombre en el aire.