|
Brasa Calor, fuego sin llama, brisa en mi oído, brasa. Al caer estrellas sobre tus ojos, arranco de mi boca un diamante escondido y mi furia no te sorprende. Revolución de los sentidos, deseo, grito irreprimible ansía airado, duerme sepulto bajo cenizas que serán levantadas por el aire de la mañana. Cada pavesa encendida dibuja de nuevo tu nombre en el aire. |