
Sentencias de la 61 a la 70
Constituye una fineza el que Dios aprendiese griego cuando quiso hacerse escritor y el que no lo aprendiese mejor. |
Alegrarse de una alabanza es, en más de uno, sólo una cortesía del corazón, y cabalmente lo contrario de una vanidad del espíritu. |
También el concubinato ha sido corrompido, por el matrimonio. |
Quien, hallándose en la hoguera, continúa regocijándose, no triunfa sobre el dolor, sino sobre el hecho de no sentir dolor allí donde lo aguardaba. Parábola. |
Cuando tenemos que cambiar de opinión sobre alguien le hacemos pagar caro la incomodidad que con ello nos produce. |
Un pueblo es el rodeo que da la naturaleza para llegar a seis, a siete grandes hombres. Sí: y para eludirlos luego. |
Para todas las mujeres auténticas la ciencia va contra el pudor ". Les parece como si de ese modo se quisiera mirarlas bajo la piel, ¡peor todavía!, bajo sus vestidos y adornos. |
Cuanto más abstracta sea la verdad que quieres enseñar, tanto más tienes que atraer hacia ella incluso a los sentidos. |
El diablo posee perspectivas amplísimas sobre Dios, por ello se mantiene tan lejos de él, el diablo, es decir, el más antiguo amigo del conocimiento. |
Lo que alguien es, comienza a desatarse cuando su talento declina, cuando deja de mostrar lo que él es capaz de hacer. El talento es también un adorno; y un adorno es también un escondite. |