
Sentencias de la 41 a la 50
Hoy un hombre de conocimiento fácilmente se sentiría a sí mismo como animalización de Dios. |
En realidad el descubrir que alguien le corresponde con su amor debería desilusionar al amante acerca del ser amado. «¿Cómo?, ¿es él lo bastante modesto para amarte incluso a ti? ¿O lo bastante estúpido? |
El peligro en la felicidad. - «Ahora todo me sale bien, desde ahora amo todo destino: ¿quién se complace en ser mi destino?» |
No su amor a los hombres, sino la impotencia de su amor a los hombres es lo que a los cristianos de hoy les impide quemarnos a nosotros. |
Para el espíritu libre, para el «devoto del conocimientos la piafraus [mentira piadosa] repugna a su gusto (a su «devoción») más todavía que la impiafraus" [mentira impía]. De ahí procede su profunda incomprensión frente a la Iglesia, a la que considera, pues él pertenece al tipo «espíritu libre», como su no-libertad. |
Merced a la música gozan de sí mismas las pasiones. |
Una vez tomada la decisión, cerrar los oídos incluso al mejor de los argumentos en contra, señal de carácter enérgico. También, voluntad ocasional de estupidez. |
No existen fenómenos morales, sino sólo una interpretación moral de fenómenos... |
Con bastante frecuencia el criminal no está a la altura de su acto lo empequeñece y calumnia. |
Los abogados de un criminal raras veces son lo bastante artistas como para volver en favor del reo lo que de hermosamente horrible hay en su acto. |