
Sentencias de la 31 a la 40
¡Es tan frío, tan gélido, que al tocarlo nos quemamos los dedos! ¡Toda mano que lo agarra se espanta! - Y justo por ello más de uno lo tiene por ardiente. |
¿Quién, por salvar su buena reputación, no se ha sacrificado ya alguna vez a sí mismo? |
En la afabilidad no hay nada de odio a los hombres Pero justo por ello hay demasiado desprecio por los hombres. |
Madurez del hombre adulto, significa haber reencontrado la seriedad que de niño tenía al jugar. |
Avergonzarnos de nuestra inmoralidad: un peldaño en la escalera a cuyo final nos avergonzamos también de nuestra moralidad. |
Debemos separarnos de la vida como Ulises se separó de Náusica, bendiciéndola más bien que enamorado |
¿Cómo? ¿Un gran hombre? Yo veo siempre tan sólo al comediante de su propio ideal. |
Si amaestramos a nuestra conciencia, nos besa a la vez que nos muerde. |
Habla el desilusionado. "Esperaba oír un eco, y no oí más que alabanzas". |
Ante nosotros mismos todos fingimos ser más simples de lo que somos: así descansamos de nuestros semejantes. |