
Sentencias de la 11 a la 20
No es la intensidad, sino la duración del sentimiento elevado lo que constituye a los hombres elevados. |
Quien alcanza su ideal, justo por ello va más allá de él. |
Más de un pavo real oculta su cola a los ojos de todos, y a esto lo llama su orgullo. |
Un hombre de genio resulta insoportable si no posee, además, otras dos cosas cuando menos: gratitud y limpieza. |
Grado y especie de la sexualidad de un ser humano ascienden hasta la última cumbre de SU espíritu. |
En situaciones de paz el hombre belicoso se abalanza sobre sí mismo. |
Con nuestros principios queremos tiranizar o justificar u honrar o injuriar u ocultar nuestros hábitos: dos hombres con principios idénticos probablemente quieren, por esto, algo radicalmente distinto. |
Quien a sí mismo se desprecia continúa apreciándose, sin embargo, a sí mismo en cuanto despreciador. |
Un alma que se sabe amada, pero que por su parte no ama, delata lo que está en su fondo: - lo más bajo de ella sube a la superficie. |
Una cosa que queda explicada deja de interesarnos. - ¿Qué quería decir aquel dios que aconsejaba: «¡Conócete a ti mismo? ¿Acaso esto significaba: «¡Deja de interesarse a ti mismo! ¡Vuélvete objetivo!»? - ¿Y Sócrates? - ¿Y el "hombre científico" |