Sentencias de la 101 a la 110

Los poetas carecen de pudor con respecto a sus vivencias: las explotan.


«Nuestro prójimo no es nuestro vecino, sino el vecino de nuestro vecino» así piensa todo pueblo.


El amor saca a la luz las propiedades elevadas y ocultas de un amante, sus cosas raras, excepcionales: en ese aspecto fácilmente engaña a propósito de lo que en él consituye la regla.


jesús dijo a sus judíos: «La ley era para esclavos, ¡amad a Dios como lo amo yo, como hijo suyo! ¡Qué nos importa la moral a nosotros los hijos de Dios!»


A la vista de todos los partidos. Un pastor siempre necesita, además, un carnero-guía, o él mismo tiene que ser ocasionalmente carnero.


Sin duda mentimos con la boca; pero con la jeta que ponemos al mentir continuamos diciendo la verdad.


En los hombres duros la intimidad es una cuestión de pudor y algo precioso.


El cristianismo dio de beber veneno a Eros: éste, ciertamente, no murió, pero degeneró convirtiéndose en vicio


Hablar mucho de sí mismo es también un medio de ocultarse.


En el elogio hay más entrometimiento que en la censura.