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En mi cielo
al crepúsculo eres como una nube
y tu color
y forma son como yo los quiero.
Eres mía,
eres mía, mujer de labios dulces
y viven en
tu vida mis infinitos sueños.
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La lámpara
de mi alma te sonrosa los pies,
el agrio
vino mío es más dulce en tus labios,
¡oh,
segadora de mi canción de atardecer,
cómo
te sienten mía mis sueños solitarios!
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Eres mía,
eres mía, voy gritando en la brisa
de la tarde,
y el viento arrastra mi voz viuda.
Cazadora
del fondo de mis ojos, tu robo
estanca como
el agua tu mirada nocturna.
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En la red
de mi música estás presa, amor mío.
y mis redes
de música son anchos como el cielo.
Mi alma nace
a la orilla de tus ojos de luto.
En tus ojos
de luto comienzo el país del sueño.
..
Me gustas
cuando callas porque estás como ausente.
Distante
y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra
entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre,
alegre de que no sea cierto.
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