DAFNE

Se me escapa poco a poco el perfume de tu cuerpo,

El aroma de unos labios y el temblor de mi lamento,

Corriendo por la pradera al amparo de los vientos,

Persiguiendo vanidades en otoño sin invierno.

Tú que eres como mi Dafne, aplicada al siglo veinte,

Y aunque esté en el veintiuno al pasado quedo anclado

Corriendo tras unos ojos y un olor que sabe a viejo

Me recuerdas al futuro precedente de lo incierto.

Vuela alto, alto vuela hasta las nubes mi alma

Y te encuentra un día más encerrada en mi garganta

Gritando letras por ti y tocando notas vanas

¿Pero qué sentido tiene el que ruegue a la mañana?

Cabalgo montado al viento, intentando hundir mi vida

Y curando con vinagre y con seco alcohol heridas

Que abriste en mi corazón al descorrer la cortina

De este estúpido escenario que da a un público que mira.

Tú que eres como mi Dafne aplicada al siglo veinte,

Y aunque esté en el veintiuno al pasado quedo anclado

Corriendo tras unos ojos y un olor que sabe a viejo

Me recuerdas al futuro precedente de lo incierto.