Renacer

Hablame con los ojos
y amaneceme la piel con tu sonrisa.
Desvestime despacio
y gritá: ¡Piedra libre! aunque me esconda.

Resucitame la ternura
y acariciame el alma sin misterios.
Soplame los miedos
y derretí mis murallas sin quemarme.

Porque colgaste un sol
en mi ventana nocturna
y pintaste un arcoiris
entre mis nubes grises.

Porque abriste las redes
que me cubrían el pecho
y echaste a volar mis mariposas.
No importa que sea sin mañana.

Y aunque mis relojes
no dejen de hacer trampas,
bautizame con el tiempo de tu miel.
Es para siempre...
1999