Prosaicamente

 

Aquellos que prosaicamente aman

no sienten hormiguitas en el alma,

ni saben lo que es sudar de ansias,

o que el corazón resalte sólo al recordarla.

 

El amor no puede ser pedestre

sino dulce, elegante y sonrosado.

No hay otra pasión más delicada

si de verdad se ama, enamorado.

 

Así te amo yo, chiquilla, y ¡cómo duele!

Y sufro temblores inconcretos,

melifluos sentimientos

y una alegría de campanas de domingo.

 

Y si te veo, un calor de membrillo;

y si te beso...

un maremoto de deseo inoportuno

que en maelstrón se convierte si respondes…

 

- Arcángel-