Acoma

 

En tu ciudad de arena sagrada,

la Albuquerque de piedra blanca,

donde el pueblo Acoma habita... 

 

Allí, en la noche de astros alegres,

vivimos nuestra ansiada comunión

de amados y amantes eternos.

 

Voy de nuevo, amor, a tu montaña,

a beber contigo el agua fresca

de ese pozo que del alma surge.

 

Escucha... canta Acoma...

El aire trae la música mística

que invita a amar en silencio.

 

Cruzaré desiertos por verte,

por estar a tiempo en tu templo

para verme en tus ojos ¡Oh, mujer!