|
Seis abrazos al día he de
darte El primero, amor, por la mañana para darte las gracias por a mi lado despertarte. Otro abrazo de café con leche después del desayuno y antes de dejarte. Te llamaré a las diez para decirte que te amo y por teléfono abrazarte. Y si almuerzas conmigo, un abrazo he de darte antes de sentarte. Al llegar a casa con un abrazo he de saludarte. Pero al más lindo de todos será ese último que nos damos de noche. En ese abrazo quedo dormido. Pues gozando de tu cuerpo y de tu alma espero la mañana para empezar de nuevo a abrazarte… |