Triste casa andaluza
Hay un gris en
mi palacio que no existía
antes. De pronto… esos mármoles
blancos y esos verdes
jades han perdido
color y ahora son
fríos. Tú no entras
en mi casa y el patio lo
sabe: Envejecen las
plantas y mueren las
macetas. La fuente ya
no habla; el agua está
estancada… y mi jilguero,
huérfano de tu alegre
presencia, ya no presume,
no canta. Hasta la
cancela llora porque tu mano ya no la
acaricia… Y hay un
chirrido en el sanjuán
de mi alma. -Arcángel- |