Yo tengo un sueño celeste

 

En un bosque de violetas

se asoman dos flores azules

que se transforman en mirada

de ojos garzos…

 

Enormes y tristes ojos...

Esos ojos que tanto quiero…

 

Y no sé por qué, no sé,

que me agobia una tristeza,

me ahoga…

 

Y despierto de pronto

 entre opalinas nieblas

con una amargura en la garganta.

 

Todo es azul en este sueño mío,

incluso mis lágrimas,

contagiadas quizás por un recuerdo.

 

El recuerdo de una mirada

 irisada,

lánguida mirada…

Y de pronto me duele el pecho;

no puedo respirar y despierto.

 

Yo tengo un sueño celeste

en un bosque índigo

con ríos teñidos de añil…

que nacen de mis lágrimas.

 

De impotencia azul…

como el color de mi tristeza.

 

Yo tengo un sueño celeste…

¡Y me está matando!

 

-Arcángel-