Si en tu cama soy sombra

 

Yo nací al mirarte

cuando, al llamarme,

de isótopo aburrido

me convertí en arcángel

 

Por catálisis divina,

dos elementos apartes

fueron de la misma esencia.

Y ahora un mismo verbo.

 

Oremus:

 

Carne de mi carne;

aliento de mi aliento,

dos gotas de mercurio

inseparables somos.

 

Si en tu cama soy sombra,

en tu espíritu soy carne.

 

Arrúllame en tu sueño.

Hazte penumbra conmigo

y bésame con tu alma…

¡Vida mía!

 

Amén

 

- Arcángel -