Aunque lejos ahora... ¡vuelvo a ti!

 

Dibujaste mi nombre en la playa de tu alma

mas una ola celosa se lo llevó de tu arena.

Perseguiste la espuma, recogiendo cada letra,

cuidándolas en tus senos, con el sello de un beso.

 

Miraste entonces hacia el horizonte negro

y la ansiedad de tu mirada traspasó toda frontera.

Recibí tu tristeza, acariciando cada lágrima,

y una sonrisa de esperanza se abrió en el cielo.

 

Regresaré presuroso a tu playa de amor

y leeré el verso de mi nombre en tus ojos.

Reflejadas en tus pupilas,

tatuadas en tu ser…

y en el eco de tus labios,

unas letras… "Miguel".

 

Volveré, vida mía, porque sé que me esperas…

 

-Tu Arcángel-