Carne y Alma

 

Fue en la sensualidad y el santo incienso

de aquel momento de ansiedad de siglos,

cuando sentí mi alma dentro de tu cuerpo.

 

Eso, y el cariño de tu ser hirviendo;

y el deseo urgente por tu noble entraña;

eso, y un amor delicadamente humano,

explicado en la mirada, sin palabras.

 

Tus ojos, sí, y ese primer instante

de placer en entrega generosa.

Tu suspiro… (recuerdo ese suspiro)

y mis manos en tu linda silueta.

 

Sentí el ardor de un Cosmos sorprendido,

alegre, bendiciendo nuestra epifanía

y explotaron mil estrellas en los cielos

en el sacro momento de aquel día

 

La sonrisa al final…

y el dulce abrazo;

la paz de aquella tarde…

y en  silencio…

dos almas que llegaron a tocarse.

Eso es el recuerdo,

el recuerdo que conmigo llevo.

 

Por eso he de volver

y contigo crear otra galaxia.

 

-Arcángel-