¡Traviesa!

 

Yo te he visto elegante y hermosa

con el porte de una dama en parlamento.

Y también te he visto simplemente preciosa,

con esa sonrisa tuya que me deja sin aliento.

 

Pero chica, ayer me miraste de una forma…

Y ese guiño, esa carita picaresca…

¡Ay, amor! Que si tengo que escoger…

Prefiero a esa simpática mujer.

Sí, me quedo con esa… ¡la traviesa!