|
Dormido quedo… Si mi espíritu no es materia… ¿Dónde está ese nervio que me duele tanto? ¿De dónde vienen mis lágrimas, o esa pena en el pecho o ese nudo en la garganta? Quiero comprender mi vida y mis motivos. Quiero analizar mis circunstancias, cuando al pasear yo solo, en mis madrugadas, miles de preguntas negras inundan a mi alma. ¿Dónde la catálisis de este precipitado agrio? Esta mueca por risa disfrazada; este aire que respiro de vanadio y asfixia mi ser, mis ojos y mi cara. ¿Qué me pasa? Y nadie me responde… Pero yo presiento… esta intuición gitana, este romano augurio que me asusta y me da miedo. ¿Debo esperar? ¿O adelantarme al sino? ¡Nadie me responde! ¡Oh, tú, Arcángel, que inmortal eras..! ¿Dónde están tus alas? <<Ahora soy Hombre.>> La ambrosía diluida para nada me sirve y de blanco respeto he de vestirme en esta saturnina hora de mi vida. El cáliz en el monte se repite. Y bebo el vino amargo ante mi destino y mi suerte… Ahora entiendo por qué un sueño sin final anhelo. Ahora entiendo por qué no quiero despertar… …………… dormido quedo. -Arcángel- |